Igual se fabrican cosas de este tipo para que nos cueste menos trabajo regalar botellitas de vino, pero lo que no hacen es que las botellitas de
vino sean gratis, así que… no sé yo…
Es que no tengo palabras… ¡Vino para mascotas! Sin alcohol claro, sólo faltaba…
Bark Vineyards se llama y está pensado para perros y gatos con el suficiente paladar, eso sí, como para apreciar “el vinillo” mezclado con la comida, que es como se debe servir.
A mi me ha sorprendido muchísimo pero igual es algo muy normal. Yo no tengo ni perro ni gato ni nada vivo en casa, exceptuando alguna plantita que seguro durará poco porque tengo un imán muy especial para matar plantas, pero si algun@ de los que estáis “por ahí” lo ha comprado, por favor que nos lo cuente para saber cómo reacciona un perro cuando toma vino para perros.
¡Vino para perros! Es que no salgo de mi asombro. Claro que como no tengo mascota, todo me sorprende… Será eso.
¡Impresionante documento! ¡Una bebida japonesa que sabe a vino de Andalucía!
¡Pero dónde vamos a ir a parar! ¿Los chinos nos copian el jamón y los japoneses el sabor del vino?
Obligatoriamente tenéis que ver el spot en el que unos piratas con bombín, que cantan la canción de los enanitos de Blancanieves, van en un barco brindando con “algo” que dicen que sabe a vino, sí sí, como el vino de aquí mismamente por ejemplo.
Yo no sé qué va a ser de nosotros, el día que les de por copiarnos… ¿la
paella ya estaba copiada, no?
Bueno, que este “brebaje japonés a la española” se llama
Kirin y que los japoneses no tienen precio haciendo anuncios de vino…
Napoleón…, ese señor con ese sombrero reconocible por todos… ¡Y qué gran sombrero oiga!
Good morning niños y niñas, empezamos la semana contando que el vinito que nos hemos tomado con el cocidito este fin de semana, lo hemos abierto con el sacacorchos
Napoleon de
Brabantia.
Lo recibimos el viernes y pensamos que qué mejor forma de saber cómo funcionaba sino probándolo, y eso fue precisamente lo que hicimos. Botellita de vino en mano y sacacorchos con todos los extras (ésto es como cuando vas a comprarte un coche), revestimiento “non-stick”, anilla para centrar y corta cápsulas incorporado, es decir, que con este sacacorchos “hasta yo abro una botella en condiciones” y juro que eso es difícil, difícil de verdad.
Total que puede ser uno de esos regalos para el Día del padre, que como ya ha pasado San Valentín hay que ir pensando cuál es la próxima fecha en la que nos tenemos que gastar los dineros, “por obra y gracia del consumismo que nos abduce”.
Yo el mío me lo quedo para mi, que me hace mucha ilu tener un sacacorchos con nombre “tan histórico”. Ah, que el nombre es por lo del sombrero de arriba, pero eso no hacía falta decirlo, ¿no?
Gracias a
Brabantia por contar con Las Lentejas, aunque no sea “padre” ni nada de eso…