¿Qué más podría pedir para su cumpleaños este niño tan rubio y con ese peinado tan desenfadado?
Pues una
tarta a lo
Angry Birds porque cree que son “los pájaros más molones de la historia de los pájaros molones” así que su padre, que es de los más complacientes del universo de los padres complacientes, le
ha hecho una para que la destroce y la “descuajaringue” toda ella… Lo que no sabemos es si se la habrán comido porque igual para éso tenían reservada “la de la madre”, que seguro que también es “muy de complacer al hijo del casco rubio”.
Total que el padre es un manitas, la madre tiene gafas y el hijo se lo pasó bomba…
Cuado se llega a una determinada edad, eso depende de lo le fastidie a cada un@ lo de cumplir años, aunque nunca lo he comprendido porque ¿no será mejor cumplir que no cumplir? Digo yo ehhh.
Bueno, que cuando se llega a una determinada edad, lo mejor para algun@s que se traumatizan por esas cosas, sería poner una
vela interrogación en la tarta. De esta manera nadie se ve obligado a aguantar comentarios acerca de los años que se cumplen, aunque de todos modos eso se nota, por si alguien no se había dado cuenta…
¿O es que acaso no se nota que Sara Montiel “tiene más años que una banda de loros”? En realidad los que tenga uno arriba o abajo da igual, no creo que importe sobremanera, ¿no?
Esta
vela de cumpleaños gigante puede ser perfecta para aquellos que tanto si tienen muchos años como si no, no están dispuestos a revelar su edad.
Una vela para coronar todas las
tartas de cumpleaños a partir de una cierta edad… Aunque yo soy partidaria de que la edad y el cumplir años son “ventajas” de las que ni me avergüezo ni quiero prescindir.
La cuestión es que existe este tipo de velas y lo que es más impresionante,
hay algunas que funcionan con líquido, pero es que
hay otras que son para tartas de cumpleaños y funcionan solas, a su rollo, sin tener que rendirle cuentas a nadie más ¡la cera y la llama y ya! Tiene que haber algo más, tengo que enterarme de cómo funcionan…