Bueno los disfraces y eso os los buscáis vosotros, que es que ese tema no tiene nada que ver con lentejismos…
Y como hoy es viernes de un fin de semana largo y estoy contenta contentísima, aquí os dejo hasta la música para amenizar la cena de la noche más terrorífica del año, aunque yo no lo tengo del todo claro porque por ejemplo una noche con dolor de muelas de esos de los de verdad es terrorífica pero hasta límites insospechados y encima ni festivo ni nada, al día siguiente a dar el cayo como un@ valiente… Eso sí es terrorífico…
¡Pues eso, que lo paséis bien y a ser posible sin dolor de muelas ni nada!
Eso parece, que las bolsitas de té pintan pero no es así.
El secreto está en que con la bolsa de té se incluye un “posavasos mágico magiquísimo”, sobre el que si se pone la bolsa una vez usada (es decir mojada toda ella) aparece un dibujo que no se apreciaba antes.
La verdad es que es una forma distinta de tomar té porque al final la bolsita siempre es un engorro y no sirve nada más que para molestar, pero con ésto del “posavasos mágico” el té tiene dos utilidades, estar rico y pintar posavasos…
Quizá en otro momento de “la historia de La Tierra” ésto sería más gracioso y más divertido, pero la verdad es que tal y como está el mundo de “ahogado” ahora mismo a causa de inundaciones, huracanes, ciclones, tsunamis y…, no resulta del todo muy entretenido…
La cuestión es que estos
posavasos llevan en relieve algo así como el mapa de una ciudad, que al dejar encima el vaso frío y debido a la condensación del mismo que se produce con el calor del verano, hace que el agua inunde la ciudad y que parezca como algo curioso de ver.
Sin embargo, con la cantidad de desgracias sufridas durante este invierno “aquí y allí”, ya tenemos más que suficiente y “nos damos por inundados” sin necesidad de posavasos ni nada.
De cualquier forma, originales son y seguro que en otro momento muy curiosos para “las visitas”.