Que lo paséis bien, que comáis mucho y no engordéis nada, que no bebáis si váis a conducir, que cuidado con los malos entendidos y las peleas y que ya me callo que parezco una madre petarda que deja salir al niñ@ por primera vez hasta hasta las cinco de la mañana…
Total eso que Feliz Navidad y Próspero 2011, que os toque la Lotería del Niño y que como esperéis despiertos a Papá Noel y a los Reyes Magos no os van a dejar los regalitos ni en el árbol ni en ningún sitio, porque están todos a dieta (por recomendación médica, que ya tienen una edad…) y no quieren que nadie les vea saltándosela y comiendo turrón, mazapán y todo eso que les dejamos para el “momento chantaje”…
Pues me encuentro un señor mensajero que me dice que me trae un paquete… Firmo, me lo da, lo abro y… cháchánnn… ¡Dos latitas de
Just Married!
Un buen día, a mi amiga Mercedes (desde aquí va un beso, oiga ) se le ocurrió hacer un pedido a
Just Married y… ya que estaba les habló de Las Lentejas. Total, que “los señores del arroz gourmet” se pusieron en contacto conmigo y unos días después recibí la sorpresita ¡Una lata de arroz negro y otra de risotto cremoso con colmenillas!
La cuestión es que aprovechando el puente “y tiro porque me lleva la corriente” hemos probado ambos dos y el arroz negro me encantó pero para el risotto con colmenillas no tengo palabras… ¡Rico riquísimo y cremoso cremosísimo! Aparte del buen resultado que dan en cuanto a sabor y textura (que parecen recién cocinados por la abuela más cocinillas del mundo), la comodidad a la hora de hacerlos no tiene nombre porque se preparan en unos 15 minutos. Comida casera sin colorantes ni conservantes ni potenciadores de sabor ni aromas artificiales, o sea que además de ricos son naturales ¿Qué más se puede pedir?
Yo ya tengo prevista mi comida de Navidad, un arroz de foie al jabugo de
Just Married que tengo reservado para la ocasión, que ese día un@ se levanta tarde un poco con el cuerpo “no sé cómo” y sin ganas de cocinar “no se qué…” y eso de tener a mano un arrocín que se prepara en un “visto y no visto” es cómodo y bastante más agradable que “comer las sobras de la noche anterior”, que suele ser una noche para la que las madres compran comida como si se acercase “el fin de los días o algo así…”