Hola hola niños y niñas, queridisísimos tod@s. Las vacaciones han terminado y aquí estoy otra vez con noticias, artilugios y curiosidades “cocinísticas”, encantada de volver a estar con vosotr@s.
Para empezar con ímpetu no estaría mal tener a mano una caja de Lolly Pencils, lapiceros con
caramelo que seguro que suben la tensión en días de “aplatanamiento total” como hoy…
Aunque pensándolo bien, menos mal que no se comercializan y si algún día lo hacen por favor que sean sin azúcar o que los dentistas empiecen a ser más baratos porque si nos comemos los lapiceros de madera sin más, ¿os imagináis lo que sería tener una caja de lapicerines con caramelo en los extremos?
¿Cómo? Pues parece fácil con uno de estos “
kits gominoleros” para niños “y mayores”, claro.
Mira que si voy a casa de una amiga y me saca para comer una ensalada con mariquitas… le doy un “golpetazo” a la ensalada que no se ve ni caer…
Sería interesante avisar a los niños de que ésto es sólo un juego, que los insectos son comestibles porque son de gominola y que a no ser que estén en un país “muy de esos de comer saltamontes verdes fritos” (ésto me recuerda a aquello de los pimientos verdes…) que los bichos que molestan por la calle no se comen…, que esos no están preparados para paladares tan poco curtidos…
El colmo de los colmos a la hora de comer cosas raras todavía está por verse porque ésto es un no parar, pero igual en este caso se acerca bastante.
Chupachups de bacon, jarabe de arce y cafeína ¿Acaso quien haya inventado ésto pretende cargarse a una parte de la raza humana? Bueno del todo no puede estar porque una cosa es unir el dulce y el salado y otra es poner juntos estos dos ingredientes en un caramelo que se chupa mil veces hasta que se termina y que tiene que dejar un “regustillo” entre “no sé muy bien a qué sabe ésto, pero bien del todo no”.
En fin, yo no me volvería loca por probarlo pero valientes hay en todas partes…
Si todas las armas fuesen tan inofensivas… Bueno eso sin contar lo peligrosas que resultarían éstas de
chocolate para gente con altos índices de colesterol, tensión y “marrones” de salud varios, para las que de verdad podrían convertirse en “bombas”.
Así que cuidadín con los excesos chocolateados ehhh, aunque es que están tan ricos…
Son de una pastelería de Inglaterra y no me encantan, ¡me requeteencantan! Epi, Blas, Triqui, La Rana Gustavo, La Gallina Caponata… Ay, qué tiempos aquellos…