Sólo hay que calentarlas en el horno y listas para comer. Miden 10 cm de diámetro, o sea que deben parecer bueyes de mar con pelo muy negro o algo así…
No sé si servirían como entrante o como plato final, por aquello de que si se prueban antes igual ya no sigues comiendo… Pero vamos que sabrá a pollo como todo “lo raro” que no sabemos decir a qué sabe, así que en ese caso yo prefiero comerme un muslito de pollo a una pata de tarántula. Total, para que sepan a lo mismo…
Hormigas,
grillos, incluso
escorpiones han pasado por Las Lentejas, así que ¿por qué no dar una oportunidad a las tarántulas?
Pues por eso y porque me encantan las curiosidades gastronómicas (aunque confieso que aunque me gusta probar cosas nuevas ésto no lo probaría), hoy es el día de “
las tarántulas crujientes de Camboya“. Se venden cocinadas al horno y deben de crujir como si fuesen chips de los que hacen “cris cris”. Se pueden comer tal cual o calentar en el horno.
¿Y les quitarán los pelitos? Igual antes de hornear les hacen la depilación láser, porque quitar después los restos de cera como que es más coñazo…
No hay mucho que decir ante estas fotillos gastronómicas, tan descriptivas, como mucho mucho que para gustos los colores…
En
Ondakín nos proponen el sushi de
insectos para las cenitas navideñas que se avecinan, pero yo como que se me quitan las ganas de comer viendo ésto (soy poco atrevida, qué le vamos a hacer), así que por mi parte es una propuesta perfecta como dieta de adelgazamiento, de las mejores que he visto en mi vida.
Mucho mejor que “la de la alcachofa”, dónde va a parar…
Eso dirán o no, los que sean capaces de probar las comiditas que prepare este señor de Okinawa, que aparece en el vídeo.
¿Incluir “
ingredientes insectívoros” en platos tradicionales? Ni de lejos probaría yo uno de estos inventos… ¡Vamos que no me pilla ni en un millón de años!
Las
Slim Chips que ya conocíamos, pueden parecer una simpleza al lado de esta otra modalidad de comida en papel.
Sawa Tanaka, japonés como no, se levanta un día y se le ocurre inventar los Edible Prints, que son unas hojas de papel de arroz en las que a base de colorantes y aromas crea un diseño culinario para por ejemplo, un aperitivito antes de la comida de verdad, ¿no?
Los hay del “momento bacon con huevos” y también del “momento sigamos la pista al noodle”. O sea, que para todos los gustos, supongo.
Todavía no están a la venta, pero… ¿crees que aquí darían buen resultado? Si eso, podemos inaugurar una porra…