Nada que después del chasco de ayer en la
Fórmula 1, digo yo que a lo mejor pensando en
chocolate igual se pasa un poco el disgusto o algo…
Bueno pensando lo que se dice sólo pensando pues no, pero primero se piensa y después se actúa ¿No es eso lo que hacen las personas cabales y responsables? Pues eso que después de tanto pensar, a comerse el chocolate que quita las penas y es buenísimo para el corazón.
Y pensando, pensando y leyendo, leyendo, me he chocado con
estos botes de chocolate tan monos y tan con ojos, que ayer se hubieran quedado “bizcos perdidos” de haber visto “la carrera” y eso que vienen de Alemania.
Pero no un mini barco de 10 céntimos de los que venden en los frutos secos de la esquina no, un barco tamaño natural hecho de chocolate en la mismísima Francia.
Mejor es que veáis el vídeo para comprobar lo difícil que es fletar un barco de chocolate, con un señor dentro y sin haber ensayado claro, porque ensayando ensayando el barco se iría a tomar por saco antes de que la tele llegase “y eso no es cuestión”.
Por lo visto Tirol, compañía de chocolate japonesa, ha creado dos sabores nuevos dedicados especialmente a las mujeres, en los que incluye ingredientes como la vitamina C y el
colágeno.
Los bombones de limón llevan vitamina C y los de melocotón llevan colágeno. Parece que de lo que se trata es de cuidar la piel a través de “comilonas chocolateras”.
Pues nada, a ver si a las japonesas les funciona y llegan aquí para combatir las arrugas a base de bombonazos, que no estaría nada mal si funcionasen de verdad y el
chocolate no engordara pero creo que eso ya es demasiado pedir y que para conseguir las dos cosas habrá que dar una vueltecita por Nuestra Señora de Lourdes, que tampoco creo que sirva de mucho…
Ésto es pasión por el chocolate y lo demás son tonterías…
Un
Kit Kat gigante de 46.000 calorías, muchas
galletas y muchísimo chocolate. Tres días de elaboración, mucha paciencia y un molde que parece una bañera.
Es como para no estar a dieta y sí dispuesto a sufrir una subida de colesterol de “apaga y no te menees…”
Desde
Chocolat Factory, packaging postal estilo “
Desde Rusia con amor“, sólo que “desde Madrid y con chocolate” y desde Barcelona y desde Tenerife y desde bla, bla, bla …, pero siempre muy
dulce…
Si todas las armas fuesen tan inofensivas… Bueno eso sin contar lo peligrosas que resultarían éstas de
chocolate para gente con altos índices de colesterol, tensión y “marrones” de salud varios, para las que de verdad podrían convertirse en “bombas”.
Así que cuidadín con los excesos chocolateados ehhh, aunque es que están tan ricos…