Desde
Chocolat Factory, packaging postal estilo “
Desde Rusia con amor“, sólo que “desde Madrid y con chocolate” y desde Barcelona y desde Tenerife y desde bla, bla, bla …, pero siempre muy
dulce…
Si todas las armas fuesen tan inofensivas… Bueno eso sin contar lo peligrosas que resultarían éstas de
chocolate para gente con altos índices de colesterol, tensión y “marrones” de salud varios, para las que de verdad podrían convertirse en “bombas”.
Así que cuidadín con los excesos chocolateados ehhh, aunque es que están tan ricos…
El caso es que dicen que “con las cosas de comer no se juega”, pero se hacen muchísimas cosas además de comerlas…
Ahora por ejemplo acabo de descubrir ésto de
escribir con chocolate. Frases, expresiones o lo que sea, a base de “chocolatazos”. Algunos tienen un agujero, que son los que dejan espacios y otros son planos, que son los que pintan. “Quiere decirse”, el kit completo.
Sólo es un proyecto de
Jamie Wieck ésto de “díselo con
chocolate“, así que no sé si algún día recibiré una cajita con bombones y una frase escrita…
Lo que no quiero es pensar en el sobeteo para escribir la “puñetera frasecita”, porque yo es que así no me como los chocolatitos ni de coña, que no que no.
Seguro que a más de un@ le encantaría que en “Las Españas” también tuviéramos eventos de este estilillo (igual hay algo, no lo sé…).
Pues en Shanghai sí que lo han hecho, organizando el
Salón del chocolate. Modelos que llevan sombreros de
chocolate, se visten con chocolate y se abanican con chocolate. Yo con uno de éstos puesto, si el choco está rico, no aguanto dos minutos, lo destrozo en un uno ¡Qué tentación!
Y digo yo… el aire acondicionado debía estar como en El Polo Norte ¿no? Porque si no “menudo pringue”… ¡Ohú!