Nunca he entendido por qué en las despedidas de solter@ siempre aparecen cosas muy horteras, pero la sensación que me dá es que este
cubre botellas podría ser uno de esos artículos tan “de despedida”.
Se supone que es para
sujetar botellas de cerveza, así que cervecita con “bolondrios” y bikini, ¿alguien dá más?
Es de origien escocés y la comercializa
Brew Dog, con James Watt y Martin Dickie al frente como inventores de semejante salvajada, que por otra parte seguro que estará riquisísima…
Todavía no se comercializa en España pero si llega la probaré, lo juro, aunque sea un sorbito porque a ver si me va a dar un jamacuco así con una cervecilla y a ver cómo se lo cuento luego a mi madre, que no se lo creería y esas cosas…
Desde luego que humor parece que no les falta a “estos dos” y el vídeo presentación es por lo menos “diferente”, porque lo de que ellos salgan vestidos de pingüinos pase, pero que disfracen al perro es un fastidio, sobre todo si era agosto.
Pues eso, que aunque ya existe la cerveza con limón, hay marcas que se empeñan en que a las mujeres no nos gusta cómo sabe la cerveza normal y corriente.
Digo yo que será por eso que
Carlsberg saca una nueva cerveza que se llama Eve y que sabe a lichi y zumo de fruta de la pasión. Tiene pocas calorías, sólo 124, para mantener el tipo en forma.
Nada que se supone que está ideada para ellas (o sea nosotras) pero que aunque la probaré, a mi me encanta la
cerveza, me gusta que sepa como sabe y lo que menos gracia me hace es lo de las calorías, eso es verdad.
¿Seguro que a las chicas no les gusta la cerveza? A ver si esta novedad va a ser por aquello de estrenar…
Beer on the Go,
cerveza de la empresa
Beverage Pouch Group (norteamericana para más señas), ha decidido embotellar (si se le puede llamar así) la cerveza en tubos de plástico.
¿Entonces sería entubar cerveza, no? Sea como sea, la cuestión está en que suena un poco raro y se ve rarísimo del todo. Vamos que a mi no me llama nada la atención probarla así con esa pinta de “tubo de pasta de dientes con etiqueta de puro”, vamos que no.
Más concretamente vaso de
cerveza, aunque a la hora de “andar por casa” es un vaso y nada más.
Bueno, la gracia del vaso que nos ocupa es que está pintado como si fuera una momia, es decir, muy blanco y muy vendado y no sé si con una ligera sonrisilla o qué…
Puedes encontrarlo aquí por
26,95$, que es pelín caro, pintado a mano, pieza única y todo eso y claro pues hay que pagarlo, ¿no?