Tarde de domingo, el panorama es el siguiente: encerrad@ en casa, en la calle diluviando, en la tele sin fútbol, sin Carmele Marchante y Mariñas discutiendo como posesos y sin Belén Esteban que, por fin ha decidido separarse y está firmando papeles como una loca antes de arrepentirse “otra vez…”
Total que cuando un@ se da cuenta de la situación descorazonadora en la que se encuentra… ¿Qué es lo mejor? ¡Pues qué va a ser, llamar a unos amiguetes y jugar a los “
bombones QR”! Para descubrir lo que se esconde dentro del bombón hay que leer el código y resolver las pistas…
Mira que suena raro y así viéndolo tampoco parece muy normal. Lo mejor sería hincarles el diente y poder decir “he comido
sardinas y judías de chocolate, con chorizo por supuesto. Eso sí, la cazuelita de barro la he guardado para hacer almejas a la marinera…”
Por lo visto Tirol, compañía de chocolate japonesa, ha creado dos sabores nuevos dedicados especialmente a las mujeres, en los que incluye ingredientes como la vitamina C y el
colágeno.
Los bombones de limón llevan vitamina C y los de melocotón llevan colágeno. Parece que de lo que se trata es de cuidar la piel a través de “comilonas chocolateras”.
Pues nada, a ver si a las japonesas les funciona y llegan aquí para combatir las arrugas a base de bombonazos, que no estaría nada mal si funcionasen de verdad y el
chocolate no engordara pero creo que eso ya es demasiado pedir y que para conseguir las dos cosas habrá que dar una vueltecita por Nuestra Señora de Lourdes, que tampoco creo que sirva de mucho…
Desde
Chocolat Factory, packaging postal estilo “
Desde Rusia con amor“, sólo que “desde Madrid y con chocolate” y desde Barcelona y desde Tenerife y desde bla, bla, bla …, pero siempre muy
dulce…
Si todas las armas fuesen tan inofensivas… Bueno eso sin contar lo peligrosas que resultarían éstas de
chocolate para gente con altos índices de colesterol, tensión y “marrones” de salud varios, para las que de verdad podrían convertirse en “bombas”.
Así que cuidadín con los excesos chocolateados ehhh, aunque es que están tan ricos…