Creo que la mayor ilusión de todos los padres es que la primera palabra de sus hijos sea “
bacon“.
¡Pues si es así de verdad, los progenitores de esta niña tienen una suerte inimaginable! Vamos, que casi que una Primitiva de 100 millonazos se queda en nada…
Yo no soy muy del tatuaje pero creo una cosa es tatuarse y otra cosa es “ésto” y que te puede gustar el bacon pero los extremos nunca son saludables y si hablamos del tocino del cerdo menos… Que digo yo ehhh.
Eso sí, el cerdo tiene una cara de simpático “que pa qué”
Pues muy alegre sí, pero para mi poco de fiar con esa pintilla, aunque sea de colores que dan mucha alegría.
Neil Caldwell es el señor que se ha lanzado a la aventura de “teñirle el tocino al
bacon“, aunque casi que el bacon de colores ni parece bacon “ni Cristo que lo fundó” sino que más bien es como si fueran plumas de pájaro o algo así y eso suena como un poco raro de comer, ¿no?
El colmo de los colmos a la hora de comer cosas raras todavía está por verse porque ésto es un no parar, pero igual en este caso se acerca bastante.
Chupachups de bacon, jarabe de arce y cafeína ¿Acaso quien haya inventado ésto pretende cargarse a una parte de la raza humana? Bueno del todo no puede estar porque una cosa es unir el dulce y el salado y otra es poner juntos estos dos ingredientes en un caramelo que se chupa mil veces hasta que se termina y que tiene que dejar un “regustillo” entre “no sé muy bien a qué sabe ésto, pero bien del todo no”.
En fin, yo no me volvería loca por probarlo pero valientes hay en todas partes…
En realidad
AT-AT es un andador de combate (ahí es nada) que forma parte de la saga
Star Wars.
Lo que ocurre en este caso es que con esta pinta “tan del mundo del bacon” parece más bien “un colgajo gigante con tocino”, que además engorda muchísimo.
Con la operación bikini ya casi en marcha no podemos permitirnos estar cerca de “
bichos de bacon de casi un metro de alto“, así que se mira pero no se hace. Ya luego en septiembre…