Thor y el Capitán América tienen cara de estar soprendidísimos por algo que no sabemos qué será y El Increíble Hulk es un poco entre Neanderthal y Frankenstein… está ahí ahí, que sí que no…
Pero es que no todo iban a ser homenajes y productos dedicados a
Star Wars, que “los hombres Marvel” también están en el mundo y ya veremos qué piensa Mattel de todo ésto y si Barbie no es la siguiente en aterrizar en” el mundo del
molde pastelero” porque además ésta tendrá una flota de coches para hornear… que vamos ni la Baronesa Thyssen ni Gunilla Von Bismarck, me apuesto el cuello…
¿Que una de las mayores preocupaciones del ser humano es “el formato del
queso parmesano”? Pues claro, cuál iba a ser si no…
Señoras y señores… niños y niñas… jóvenes y ancianos… vecinos y vecinas que se llevan a matar… Con todos ustedes… ¡¡¡Lapiceros de parmesano!!!
Lapiceros de trufa, pesto y chilli acompañados de sacapuntas negro, que es un color que viste mucho, y que quedaría monísimo al lado de un plato de pasta en la mesa de la terraza de mi casa, un sábado a las nueve de la tarde por ejemplo…
Es que a la hora de comer hace mucho calor y con los quesos y los calores ya se sabe… que no.
Ni es un cañón de Piratas del Caribe ni tampoco el cañón de aire de Bono, no… ¡Es el “cañón palomitero” que expulsa más
palomitas de maíz por segundo, oiga!!!
Eso sí, igual la temperatura del cocinado es un poco alta porque para mi que las palomitas salen “pelín morenas” pero desde luego que el invento es perfecto para las fiestas de Villa Arriba y Villa Abajo, eso seguro…
La verdad es que en lo que se refiere “al comer” no tengo mucho problema, más bien no tengo ninguno porque como de todo y me encanta probar cosas nuevas.
Pues debe ser que en
Santa Teresa lo sabían o algo y me han mandado unos bricks de su nuevo producto
Gazpacho con Frambuesa y yo claro, encantada de la vida porque con mi afición “al probar” si además está rico ¿Qué más se puede pedir?
En este caso el sabor es “diferente pero riquísimo” y tiene “como lo clásico del mundo de la hortaliza y lo fesquito de la frambuesa”, es decir, que lleva todos los antioxidantes del mundo mundial más unos pocos de regalo y todo natural, sin conservantes ni colorantes ni aditivos de ninguna clase ni nada que no sea sano, sano, sano…
Total que de cara al buen tiempo creo que me voy a aficionar a ésto del
Gazpacho con Frambuesa, porque fresquito está de muerte y por aquello de que “en la variedad está el gusto” y… ¡A mi lo de variar me encanta! ¡Ahhh! Y si además el poder antioxidante sirve para eso de retrasar las arruguillas… Que al final todo cuenta…
No se venden pero sí se comen, de momento sólo son un
proyectillo.
Lapiceros
comestibles con sabores a frutas varias y un mix de frutas también, en mi pueblo macedonia, rico para el paladar y pobre para el bolsillo porque… ¿Cuánto durarían los lapiceros sanos y salvos?
Vamos, que si hay que comerse hasta la mina y lo que haga falta pues…