No saben como la mortadela boloñesa pero tienen la misma pinta, que además es lo que se pretende, claro…
Entre los
chicles sabor albóndiga y
éstos, al final voy a terminar aborreciendo la carne. Que cada cosa es para lo suyo y los chicles son un tema delicado…
Huuuy, una
piruleta vudú de éstas es genial para regalársela a “ese ser inmundo que te cae como una patada en el culo” y encima poder decirle tan panchamente: “te doy ésto y que conste que es un aviso y el que avisa no es traidor…”
Qué mono queda, ¿no? Aunque parece que no son todos del mismo tamaño, por lo que si es que el cubo está hecho “a mano de buen cubero” mejor no pensarlo por si un día, por casualidades de la vida, te encuentras con una bandejita de éstos delante de tus narices y…
Desde
Chocolat Factory, packaging postal estilo “
Desde Rusia con amor“, sólo que “desde Madrid y con chocolate” y desde Barcelona y desde Tenerife y desde bla, bla, bla …, pero siempre muy
dulce…
Si todas las armas fuesen tan inofensivas… Bueno eso sin contar lo peligrosas que resultarían éstas de
chocolate para gente con altos índices de colesterol, tensión y “marrones” de salud varios, para las que de verdad podrían convertirse en “bombas”.
Así que cuidadín con los excesos chocolateados ehhh, aunque es que están tan ricos…