Sí sí
servilletas para
enmarcar arte a base de “morrazos”, churretes de chocolate, de ketchup, salsas variadas y cualquier otra cosa que pringue y que podamos limpiar mientras comemos.
Total, una guarrería como otra cualquiera que hace que comer se convierta en algo así como “una comida=una obra de arte irrepetible”.
Un señor que se llama Mark Zable dice que fríe
cerveza y aunque por supuesto que así será, lo que parece viendo la foto es que fríe raviolis “al más puro estilo fritanga de toda la vida de dios” y ya está. Claro que aunque “una imagen vale más que mil palabras”, igual ésta es la excepción que confirma la regla…
Hoy en día casi todo es posible y eso que freir cerveza suena a que puede ser el comentario de un loco sin remedio ni nada, pero…
Bueno, quien dice para
dulces dice para salados también, claro por supuestísimo.
La cuestión es que alguien vende en
Esty unas banderillas decorativas para pinchar en “donde a cada un@ se le ocurra” y la gracia está en que son personajes de
Star Wars los que pueden coronar “la comida nuestra de cada día”.
Pues eso, que en vez de un loro de colores, un paraguas (que no se mantiene abierto ni a la de tres) o unas cintitas a modo de pompón, también podemos comernos una copa de helado gigante de esos de “taitantas bolas” preparado en una copa y con la cabeza de Darth Vader adornando el “momento calorías”.
A mi lo del paraguas siempre me hizo gracia, las bengalas me gustan todavía más (aunque me dan un susto que me muero), así que me quedo con “lo chapado a la antigua” pero para los muy más amantísimos de La Saga, estos “pinchitos” deben ser la bomba, vamos como diez bengalas juntas, si acaso o más…