Hace como un mes y medio me encontré con mi amiga Pilarín en
Mercadona y me contó que estaba haciendo la
dieta Dukan, esa tan conocida que hacen los famosos y que es tan milagrosa…
Total que decía que el salvado de avena es uno de esos ingredientes milagro que forman parte de “la dieta del señor francés” y que le fastidiaba mucho no encontrarla en Mercadona, que es donde ella compra habitualmente, y por tanto tener que ir a propósito a otro supermercado en el que además habían subido el precio y ahora costaba 2 euros y algo la bolsa del famosísimo “alpiste de última moda”.
La cuestión es que hoy he ido a Mercadona y… ¡Habemus salvado de avena!
Querida Pilarín: ¡Deja de sufrir y de gastar gasolina y alégrate porque la vida te sonríe y ya puedes encontrar el “salvado de avena de tus amores” en Mercadona a 1,25€!!!
No sé si esta dieta será buena, mala o regular pero lo que sí sé es que quien haya tenido la habilidad y la suerte de introducir el salvado de avena en Mercadona se va a forrar y sabéis qué, pues que me alegro mucho.
Pilarín hija tú sigue con lo tuyo y… ¡Suerte con el alpiste!
La verdad es que en lo que se refiere “al comer” no tengo mucho problema, más bien no tengo ninguno porque como de todo y me encanta probar cosas nuevas.
Pues debe ser que en
Santa Teresa lo sabían o algo y me han mandado unos bricks de su nuevo producto
Gazpacho con Frambuesa y yo claro, encantada de la vida porque con mi afición “al probar” si además está rico ¿Qué más se puede pedir?
En este caso el sabor es “diferente pero riquísimo” y tiene “como lo clásico del mundo de la hortaliza y lo fesquito de la frambuesa”, es decir, que lleva todos los antioxidantes del mundo mundial más unos pocos de regalo y todo natural, sin conservantes ni colorantes ni aditivos de ninguna clase ni nada que no sea sano, sano, sano…
Total que de cara al buen tiempo creo que me voy a aficionar a ésto del
Gazpacho con Frambuesa, porque fresquito está de muerte y por aquello de que “en la variedad está el gusto” y… ¡A mi lo de variar me encanta! ¡Ahhh! Y si además el poder antioxidante sirve para eso de retrasar las arruguillas… Que al final todo cuenta…
He tenido la suerte de recibir algunos productos de
Querida Carmen y vamos, que estoy encantada de la vida ¡Oiga!!!
Risotto de setas y
sopa de cebolla han sido, para más señas, han sido los platillos que he podido probar y… como ellos mismos dicen:
Recetas tradicionales, preparación artesanal, una exquisita presentación y un nombre de lo más romántico.
Pues sí preparación casera con productos 100% naturales, sin colorantes ni conservantes, sólo éso ya se merece 10 puntos. El packaging es increíble, original, trabajado y reciclable para guardar… lo que a cada uno “se le apetezca”, como dice mi amiga “la extremeña-sevillana” ;-). Y el nombre… qué decir del nombre, si parece que fuera mi madre mismamente la que está en la cocina, entrañable y cantándole a la cacerola con mucha alegría y más cariño, y eso que mi madre no se llama Carmen…
Total que del risotto tengo representación gráfica antes de hincarle el diente y eso, pero lo de la sopa fue un visto y no visto porque tenía una pinta tannn espectacular con el huevo y el pan tostado… ¡Que no me di cuenta de la foto y ya me la había comido!
Pues nada, habrá que ir pensando en en comprar una paellita o una fideuá o un arrocito o una sopita de
Querida Carmen para San Valentín, que dicen que es “
Cocer y cantar“, para comer rico, sano y con mucho amor…
Pues me encuentro un señor mensajero que me dice que me trae un paquete… Firmo, me lo da, lo abro y… cháchánnn… ¡Dos latitas de
Just Married!
Un buen día, a mi amiga Mercedes (desde aquí va un beso, oiga ) se le ocurrió hacer un pedido a
Just Married y… ya que estaba les habló de Las Lentejas. Total, que “los señores del arroz gourmet” se pusieron en contacto conmigo y unos días después recibí la sorpresita ¡Una lata de arroz negro y otra de risotto cremoso con colmenillas!
La cuestión es que aprovechando el puente “y tiro porque me lleva la corriente” hemos probado ambos dos y el arroz negro me encantó pero para el risotto con colmenillas no tengo palabras… ¡Rico riquísimo y cremoso cremosísimo! Aparte del buen resultado que dan en cuanto a sabor y textura (que parecen recién cocinados por la abuela más cocinillas del mundo), la comodidad a la hora de hacerlos no tiene nombre porque se preparan en unos 15 minutos. Comida casera sin colorantes ni conservantes ni potenciadores de sabor ni aromas artificiales, o sea que además de ricos son naturales ¿Qué más se puede pedir?
Yo ya tengo prevista mi comida de Navidad, un arroz de foie al jabugo de
Just Married que tengo reservado para la ocasión, que ese día un@ se levanta tarde un poco con el cuerpo “no sé cómo” y sin ganas de cocinar “no se qué…” y eso de tener a mano un arrocín que se prepara en un “visto y no visto” es cómodo y bastante más agradable que “comer las sobras de la noche anterior”, que suele ser una noche para la que las madres compran comida como si se acercase “el fin de los días o algo así…”