No es sólo porque tengan un color blanco nuclear como si los hubiesen metido en Ariel sino porque además son chupa
chups hechos a base de perlas de verdad verdad.
A quien le guste mucho el marisco le deben encantar y a quien le vaya eso de comer cositas afrodisíacas también, porque dicen que las perlas lo son y mucho…
A mi no me parece muy atractivo comerme un caramelo “sabor ostra japonesa”, más bien bastante raruno, pero para gustos los colores y para atrevidos los sabores…
Vamos, el sueño de cualquiera que tenga menos de 15 años o de gente como yo que nos conservamos tannn bien y tenemos el espíritu tannn joven, que parece mentira que seamos de los de los “taitantos” y nos gusten los
chicles a tutiplén.
¡Ay ay ay, que me ha gustao mucho este
packaging, que sí!
Envoltorio de
Mars así “a pelo”, en el que cada uno puede crear su propio mensaje con las pegatinas “letreras” esas de la foto ¡Genial! Así los holandeses pueden regalar
Mars con mensajes personalizados y ponerse a caer de un burro o declararse los amores más amorosos, que es bastante más agradable…