Para los jovenzuel@s que no sabéis de qué estoy hablando, Ice Ice Baby fue el éxito de un rapero que se llama
Vanilla Ice y del que nunca más supe después de aquello…
Pues eso, que ahora que los
hielos tienen formas de todo tipo ¿por qué no iban a tener forma de letras que en el molde forman semejante titulillo?
Lo dicho, ahora los hielos tienen formas de todo tipo…
Un día, en ron
Brugal decidieron lavarle la cara a su botella de Extra Viejo y… después de unas cuantas vueltas y mucho trabajo, el resultado fue… “chá cháaan…”, la nueva botella de Brugal Extra Viejo.
La nueva botella de Brugal Extra Viejo mantiene el vidrio de color ámbar que refuerza, aún más, la tonalidad que el líquido dominicano obtiene tras su maduración. Además, la tradicional y artesanal red en la que se envuelve la botella se ha mantenido como un signo de identidad propio de Brugal Extra Viejo, aunque modifica su color hacia tonalidades más naturales.
En todo el proceso de cambio se ha realizado una cuidada selección de los materiales que forman parte de la nueva botella, escogiéndose texturas que evocan materias primas tradicionalmente dominicanas.
Nosotros tenemos la nuestra porque
Brugal nos ha mandado una, y por eso y porque tenemos una planta de hierbabuena por aquí hemos podido disfrutar de un fin de semana de “cata mojitera”, pasado por agua sí, pero “al rico mojito” al fin y al cabo…
Total que la botella es monísima, el packaging en el que la hemos recibido una preciosidad y los mojitos que nos hemos tomado ¡un placer de dioses!
Habrá que repetir el fin de semana que viene, que la botella “todavía tiene lo que tiene que tener” y la hierbabuena está desenfrenada con tanta lluvia primaveral…
Ya sabéis que el mojito se hace con ron añejo, azúcar moreno, lima, sprite y hierbabuena y que es una de las bebidas veraniegas por excelencia. Si además a este verano le sumamos que España va a ganar el Mundial de fútbol mientras disfrutamos de unos cuantos mojitos durante los partidos, para qué queremos más…
El sistema es sencillo, coger un trozo de hielo y meterlo entre los dos cilindros que previamente están en agua caliente. El resultado es mejor verlo en el vídeo.
Pues muy alegre sí, pero para mi poco de fiar con esa pintilla, aunque sea de colores que dan mucha alegría.
Neil Caldwell es el señor que se ha lanzado a la aventura de “teñirle el tocino al
bacon“, aunque casi que el bacon de colores ni parece bacon “ni Cristo que lo fundó” sino que más bien es como si fueran plumas de pájaro o algo así y eso suena como un poco raro de comer, ¿no?
Ésto es pasión por el chocolate y lo demás son tonterías…
Un
Kit Kat gigante de 46.000 calorías, muchas
galletas y muchísimo chocolate. Tres días de elaboración, mucha paciencia y un molde que parece una bañera.
Es como para no estar a dieta y sí dispuesto a sufrir una subida de colesterol de “apaga y no te menees…”