Eso parece, que las bolsitas de té pintan pero no es así.
El secreto está en que con la bolsa de té se incluye un “posavasos mágico magiquísimo”, sobre el que si se pone la bolsa una vez usada (es decir mojada toda ella) aparece un dibujo que no se apreciaba antes.
La verdad es que es una forma distinta de tomar té porque al final la bolsita siempre es un engorro y no sirve nada más que para molestar, pero con ésto del “posavasos mágico” el té tiene dos utilidades, estar rico y pintar posavasos…
Igual al estar en la mesa también da el pego de comida sana y saludable en general, aunque lo que estemos comiendo sean menús súper gigantes de
McDonald’s y bebidas con gas “a tutiplén”.
Si es así much@s pensarán ¡que vivan las lechugas de plástico!
Nada que viene el verano, eso se supone pero no está nada claro, y con él los calores y las ganas de combatirlos a base de tirantes y cosas fresquitas, es decir que llega el momento del
flash.
Yo es algo que como todo el año pero es verdad que me apetece más ahora y que es un poco desagradable lo mojadas que se quedan las manos cuando lo comes y lo frío que está, aunque en agosto igual no molesta mucho “el frescor…”
Solución para los males del flash: existen
protectores de silicona para evitar el frío y “los mojaos”, protectores con ojos que te miran mal y verrugas de colores.