“Para gustos los colores” y “Cada uno en su casa y Dios en la de todos”.
Hay que ver qué distintas somos las personas porque a unas este
abridor “sirenístico” les parecerá una preciosidad divina digna de la historia de Ulises, por lo menos, mientras que otros estarán pensando que a quién le puede gustar semejante “artefacto raruno” de color “entre Pinto y Valdemoro”.
Bueno pues que sepas que “en la viña del señor” hay de todo y que eso es porque hasta lo de los gustos y los colores se queda corto para momentos de este estilo. Sí, aunque no te lo puedas explicar ni hoy ni mañana ni pasado, hay gente que verá este abridor como todo un espectáculo de escamas y melenas lacias y todo eso… Como una monería, vamos.
Tostadora sin trampa ni cartón, a lo vivo, que dicen en mi pueblo…
Nada, que se puede ver cómo se tuesta y se retuesta el pan a través de la ventanita y eso. Aquí va un vídeo de esos que se hacen un poco eternos y parece que no se van a acabar nunca.
Pues eso,
abridores coloristas con caras rarunas como en “momento caricatura” y bocas grandes ¿Qué digo grandes? ¡Gigantes! Eso sí, siempre sonrientes.
Hace unos días recibí un email de
Miguelito Superstar, en el que me preguntaba que si en Las Lentejas estaríamos interesados en recibir un kit exclusivo compuesto por una botella de Ron Brugal Extra Viejo, un “cuadernín” y un foulard.
Todo era por una campaña de
Ron Brugal, para la que han contado con la colaboración del productor musical Miguelito Superstar y que por cierto es una iniciativa muy original.
El prota de esta película se llama
Ron Brugal Sound System, una mesa de mezclas que todo el mundo puede utilizar para crear su propio remix del villancico “Los Peces en el Río”, con loops de sonidos dominicanos de la calle y de la naturaleza, que Miguelito grabó en República Dominicana, o sea toda una aventura caribeña…
Así que este año todos podremos felicitar la Navidad a ritmo de cocos y caracolas, caña de azúcar, olas y animales varios y sentirnos un poco músic@s, versionando “un cántico tannn popular”. “Oh, es todo tan navideño…”
Y… volviendo al principio de este post…, la respuesta fue sí y recibí el “kit navideño” y el “cuadernín” es una monada y el foulard que es azul, que hace juego con mis ojos que son marrones…, jejeje. Ah, que de la botella de Brugal Extra Viejo ya daremos buena cuenta a partir de esta noche, con “Los Peces en el Río” y con los marisquitos y las “carnazas”, que “Esta noche es Nochebuena y mañana Navidad, la la la la la…”
Pues sí así como suena, caramelos con sabor a aros de cebolla.
Un sabor nada navideño, pero nada que me he chocado con los caramelines en
Think Geek y desde luego me han sorprendido, así que helos aquí (huy, qué rara suena esa expresión :-))
Queridos
Reyes Magos: Yo no los voy a pedir en mi carta, así que con toda la generosidad que me caracteriza, se los cedo a todos aquellos a los que les gusta apestar a cebolla, aunque eso signifique quedarse sin amigos y sin el amor de sus seres más queridos. Graciasss